miércoles, 30 de abril de 2008

Renovarse o Morir


Wow! ¿Qué ha pasado con los nuevos talentos de Hollywood? ¿Qué hacen "Los Ángeles de Charlie" un miércoles? ¿Están jugando al ajedrez o voy borracho?
Todas esas preguntas te las estarás haciendo ahora mismo, mi querido lector. Sí, nuestra sección "¿Quién es...?" ha fallecido y es hora de tomar un nuevo rumbo.
No obstante, en "Josito Montez" seguiremos atentos a los descubrimientos y las promesas del cine y la televisión. Para ello, disponemos de ese catálogo de lo divino y lo humano llamado "Codes & Topics".
Porque ahora los miércoles se llaman "Divinas en Catodia".


Sé que las adoras ciegamente, sé que has soñado con ellas, sé que no quieres confesarlo.
Aunque muchas no fueron grandes intérpretes, aunque la mayoría jamás consiguieron sustraerse de una serie y un papel, ¿quién quiere olvidarlas?


Su trono está en la pequeña pantalla y su poder se transmite a través de rayos catódicos.
Desde Mary Tyler Moore a Heather Locklear, pasando por Connie Sellecca o Cybill Shepherd, he aquí la galería de las chicas de la tele. Señoritas de estilo inefable, que se precian de llenar tu sala de estar con brillo, pose y peinado.


Contaremos lo que mucho que nos gustan Melissa de "Falcon Crest", Fallon de "Dinastía", Diana de "V", Sue Ellen de "Dallas" o todas las chicas de "Twin Peaks".


Y, junto a ellas, las grandes damas que consiguieron la ratificación de sus carreras en televisión. Honraremos a Candice Bergen, a Carol Burnett, a Maura Tierney. ¡Se nos va la vida en ello!


Empezamos el próximo miércoles... Lo sé, Teri Hatcher de mi corazón, yo tampoco puedo esperar tanto tiempo.


"Divinas en Catodia". Porque, en el mundo del Placer Culpable, la Televisión es el Pecado Capital.

martes, 29 de abril de 2008

El Discreto Encanto de Kiefer Sutherland


Atención pregunta: Nombre rápidamente tres películas de Kiefer Sutherland.... Difícil, ¿eh?
En un hipotética lista de personalidades poco excitantes de Hollywood, Kiefer alcanzaría un buen puesto sin ninguna duda.
Al menos, hasta la llegada de "24", otra muestra de que la televisión se ha convertido en ese deseado paraíso de fama y buenos guiones para muchos actores.

Su padre, Donald, con el que jamás ha compartido plano, no ha querido hacerle sombra. Pero el viejo Sutherland siempre fue mucho mejor; tenía una mezcla extraña de normalidad y turbiedad en una misma cara y se benefició de los setenta, una época y un estilo de cine irrepetibles.


En sus primeras películas, entre las que sobresalen "Cuenta Conmigo" y "The Lost Boys", Kiefer mostraba energía a base de pelo disparado hacia arriba y mirada diabólica. Sin embargo, se quedó en promesa. Kiefer nunca ha estado mal, pero lo suyo no es lo memorable.

Quizá fue por su sosería por lo que Julia Roberts lo dejó plantado en el altar en 1990. Esa sonada ruptura conforma el momento de mayor celebridad de Kiefer Sutherland.


Tres días antes del publicitado enlace, con una celebración meticulosamente preparada por los estudios, la Roberts anulaba su compromiso, alegando que Kiefer había tenido una aventura con una stripper.
Julia hizo las maletas y escapó a Irlanda con Jason Patric, el mejor amigo de Kiefer hasta ese momento y otro soso de mucho cuidado.

El escándalo traumatizó a Sutherland hasta tal punto, que permaneció apartado de la esfera pública y dosificó sus apariciones en la pantalla durante los años siguientes. Rob Reiner le daría nuevo brillo con "Algunos Hombres Buenos", pero la carrera de Kiefer fue cuesta abajo en los noventa, sin capacidad de levantar cabeza.


Kiefer Sutherland ha sido reacio a aparecer regularmente en televisión, pero no ha podido sustraerse de su inesperado éxito. En 2001, "24", esa entrega de lo trepidante, lo afianzaba en el show business como nunca.
Jack Bauer es el papel por el que Kiefer será recordado. Lo ha llenado de premios y le ha devuelto el nervio y la garra que había perdido por el camino.


Sutherland se pone díscolo y dice que se siente aprisionado en su personaje, pero sabe bien que no debe abandonarlo.

Y, cuando todo parecía ir bien, Sutherland se encuentra de nuevo en el foco de atención del sensacionalismo. Detenido por conducir borracho, la implacable justicia yanqui lo ha condenado y ha permanecido 48 días en la cárcel.


Intentó espaciar los días, alegando su compromiso con "24". Sin embargo, el parón del rodaje de la serie a causa de la huelga de guionistas lo dejó sin excusa posible y pasó las Navidades en prisión.
A Kiefer nunca le ha gustado el escándalo, pero se le aconseja que piense en todos los grandes y que llegue a la simple y llana conclusión de que no hay nada mejor que sacar partido a lo peor.

lunes, 28 de abril de 2008

El Fútbol es...


- El deporte que mueve al mundo.
- No se trata de meterla, sino de saber colarla.
- Cuando el juego de patio se convierte en un acontecimiento.
- Ese ruido que oigo los domingos cuando entro a comprar tabaco en el bar de la esquina.
- De niño, lo odiaba con todas mis fuerzas. Sí, soy un cliché.
- Siente los colores.


- Otra manera de construir una celebridad.
- En Estados Unidos, se le llama soccer.
- Ocupa portadas de periódicos y horas de televisión.
- Suficiente carne para alimentar el Día del Maromo para siempre.
- Mi favorito: Zidane.


- Su seguimiento es inquietante. Esas audiencias que superan el 80% de share...
- La soap opera de los machos. Negocios, honor, competitividad y mujeres-florero. Y siempre puede haber una dogfight...
- ...y el árbitro "as Alexis".
- Ese fenómeno que une la Tierra de Fuego con las Highlanders.
- Hombres corriendo en pantalones cortos.... Yummy!


- O sea, que el fuera de juego es...
- El único gremio que se resiste a salir del armario.
- La saga de Maradona es su quintaesencia.
- Becks y Vicks.


- Una excusa para emborracharse y abrazar a tus colegas.
- Un motivo para que muchos se pongan fachas y violentos.
- La única vez que mi padre me preguntó si quería ir al estadio, le dije que no podía. Esa tarde, emitían "Candy Candy".


- ¡¡¡¡Goooooooool!!!!!
- Reconozco que vi el último partido de España en el pasado Mundial. A esa hora, daban "Mujeres Desesperadas". ¿Qué me ocurrió ese día?
- Be a footballer's wife, my friend.


- En las retransmisiones, faltan primeros planos y paseo por vestuarios y duchas.
- Un simulacro de guerra entre naciones.
- ¿Alguien ha pedido foto de Morientes?


- Bah, sigo prefiriendo a Candy Candy.

domingo, 27 de abril de 2008

Kirsten


Hay mil razones para envidiar a Kirsten Dunst. Y son las mismas para adorarla.
Dispone de una carrera brillante, es sexy, se tiñe el pelo como ninguna y, para colmo, mantuvo un intenso romance con Jake Gyllenhaal.

Desde que fuera aquella morbosa niña Claudia de "Entrevista con el Vampiro", no hemos dejado de prestar atención a esta Dunst espabilada y talentosa.


Sophia Coppola la eligió para ser una ideal Lux Lisbon en "Las Vírgenes Suicidas"; Kirsten aprovechó la coyuntura y se relanzó a sí misma como actriz juvenil.
Encadenó papeles en teen movies mientras se involucraba en proyectos más ambiciosos. Fue en ese momento, con el arranque del siglo XXI, cuando empezó el furor por la Dunst. Se convertiría en celebridad indispensable e, incluso, en un icono gay de última hora.


Su entrada en el blockbuster quedó ratificada cuando fue Mary Jane para "Spiderman", su papel más popular.
Y renovó lazos con la Coppola interpretando a la mujer más famosa de la Historia, con permiso de Cleopatra. "María Antonieta" sería el vacío hecho película si no contase con la intuición de Kirsten.


En todo caso, habría que reivindicar su aparición en "Eternal Sunshine of the Spotless Mind" como su auténtica interpretación de culto. Sin aspavientos, le roba la película a Jim Carrey y Kate Winslet.


Ahora Hollywood la mira con preocupación. Se suceden los rumores sobre una supuesta estancia en un centro de rehabilitación. Kirsten es otro síntoma de que, últimamente, la excitación por las estrellas rima con sustancias controladas.


Pero Kirsten Dunst no debe preocuparse. Es reina joven por derecho propio.
Evita la ostentación, y conquista con mirada inteligente y sonrisa seductora. En ella, viven la timidez y el descaro, la simpatía y la distancia, la niña y la mujer. Nunca ha dejado de ser Claudia.

sábado, 26 de abril de 2008

Paseo por las Colonias


El hombre blanco pone el pie en Tijuana, en Tánger o en Kinshasa. Y se produce el mismo efecto. Empieza a sudar como un ceporro, le sale una repentina barba de tres días y adopta una expresión de náusea y desconcierto al descubrir el Tercer Mundo.
He aquí un gran cliché. Cuando el cine, la televisión y el documental doméstico viajan a los países desfavorecidos, sus protagonistas asumen la misma forma. Traje de safari, diaforesis y cara de "qué está pasando aquí".


Nuestro héroe del Norte suele llegar en un avión descacharrado al país ignoto. Es una preparación, porque todo serán retos para el civilizado. Basura por todos lados, mafias a pie de calle, guerras brutales, enfermedades que se creían erradicadas.
Querrá cambiarlo todo con talante racionalista. Pero alguien más experimentado le dirá a nuestro protagonista que es imposible. Aquello es el Infierno y le conviene observarlo para darse cuenta de la suerte que tiene.


Antes del regreso, es probable que el protagonista se enamore de alguna indígena, que su todoterreno sufra una avería fatal en pleno paisaje impío y que un nativo armado y peligroso mantenga una pistola clavada en su frente durante demasiado tiempo.
Él mirará el sol de África o de América Latina como si fuese la última vez. Pero se salvará, volverá a casa, se afeitará la barba y dirá que echa de menos las tierras adámicas. Le han trastornado la manera de mirar su mundo equilibrado.
Sus recuerdos estarán llenos de crepúsculos en sabanas, espléndidamente fotografiados y con música de resonancias tribales.


En estas historias, se expone el problema. Hay civilizaciones que se mueren de hambre y guerras abiertas, más brutales de lo que se pueda imaginar. Pero nunca jamás se indaga en los motivos estructurales.
Con el razonamiento puesto en el National Geographic mode, los héroes del mundo desarrollado sólo acertarán a poner tiritas y a comprender que otras culturas aspiran a las mismas cosas que ellos: la paz y un estómago medianamente satisfecho.


Mejor no entrar en profundidades. Nadie desea asumir responsabilidades históricas, ni reconocer sistemáticas explotaciones económicas. Sería demasiado quisquilloso preguntarse de dónde vienen las metralletas que penden de los brazos de los guerrilleros.
Y nada de ponerse realmente profundo y llegar a la conclusión de que todos los seres humanos somos unas bestias pardas, sin importar democracias interpuestas y alianzas bienintencionadas.
Lo indicado es mirar para otro lado, añorar la maquinilla de afeitar y enredarse en el mosquitero. Si se tiene una granja en África, es para que venga Robert Redford, ¿no?.

viernes, 25 de abril de 2008

Rebecca (Y Sus Maridos)


Pero, ¿cómo que no sabes quién es Rebecca Romijn? Deberías conocerla ya para poder caminar con buen pie por la vida y ganarte nuestro respeto.
A saber, la Mística de los "X-Men" y la tortuosa "Femme Fatale" de Brian de Palma. ¿Mejor así?


A Rebecca se la prefiere siempre sexual. Porque con semejante mujerón en la sala, hasta el más pintado piensa en ella en esos términos.
De Palma entendió a la perfección en qué se basa el magnetismo Romijn. La desnudó, la volvió a vestir, la lió con otra mujer en los baños de Cannes y la puso a calentar a Antonio Banderas hasta lo indecible.


En los "X-Men" el maquillaje corporal azul era lo único que llevaba puesto.
Si todavía quedaba alguna duda de que Rebecca es sinónimo de sexo en todas sus facetas, sólo hay que ver su personaje de "Ugly Betty", esa Alexis cuya naturaleza exacta no desvelaremos a riesgo de spoiler.


Rebecca Romijn fue modelo antes que actriz ardiente. Y su encuentro decisivo ocurrió en un desfile de Victoria Secret en 1994. John Stamos la conoció y la citaría por primera vez en Disneyland.
Stamos, el Tío Jesse de "Padres forzosos" (Full House), se convertiría en su primer marido en 1998.
Durante su matrimonio, Rebecca añadió el Stamos a su apellido. John y Rebecca se convirtieron en pareja imprescindible del panorama hollywoodiense.


En 2005, Rebecca Romijn-Stamos dejaría de existir, para volver a ser Rebecca Romijn a secas.
En julio del año pasado, se casó en segundas nupcias con Jerry O'Connell.


Jerry O'Connell era el niño gordito de "Cuenta Conmigo", ahora convertido en un maromo de andar por casa y conocido por su papel del detective Woody Hoyt en "Crossing Jordan".


No obstante, cada jueves, el enfrentamiento sigue estando entre Rebecca y John Stamos. Ella aparece en "Ugly Betty" y poco después, Stamos es el Doctor Tony Gates en "ER".


Rebecca se despeina lo justo, demuestra que es más actriz de lo que parece y anuncia sin complejos que abandonará "Ugly Betty", porque está insatisfecha con el rumbo que ha tomado su inefable personaje. Las rubias estupendas no quieren ser tontas.

jueves, 24 de abril de 2008

Johnny Depp


Hoy es el cumpleaños de una niña muy especial para Josito Montez. Y Johnny Depp en el Día del Maromo es el regalo.

A la cumpleañera en cuestión le faltaba todavía un año para nacer, cuando Depp hizo su debut en "Pesadilla en Elm Street".
En una secuencia inolvidable, Johnny se quedaba fatalmente dormido y las temibles garras de Freddy Krueger aparecían ansiosas entre las sábanas. Lo que quedaba del pobre muchacho era un brutal chorro de sangre disparado a propulsión.


Y a propulsión, Johnny Depp se convirtió en estrella y actorazo. Sus mentores fueron John Waters, que lo llenó de fijador y cuero para "Cry-Baby", y Tim Burton, el director que prácticamente ha construido la imagen de Depp y cuyas películas juntos suponen la columna vertebral de sus respectivas carreras.


Johnny encuentra divertidas las transformaciones y se le conoce por extravagante e iconoclasta.
Con el pelo largo o corto, con manos o con tijeras, con jerseys de angora o con tafetán, ofreciéndole chocolate a Juliette Binoche o a los niños que visitan la fábrica de Willy Wonka.
Le van los personajes raros e incomprendidos. Quizá porque él siempre lo ha sido.


Depp enamora con su perenne juventud y su mirada enigmática; su idilio con la cámara se renueva con creces. El público no se cansa de verlo pálido y gótico en las entregas burtonianas de lo macabro.
E incluso lo adoran con rastas, eye-liner y abanico en la insoportable saga de "Piratas del Caribe".


Johnny tiene el sexiness de lo neo hippie. Eso sí, le van delgadas. Entre sus novias, se encuentran las escuchimizadas Winona Ryder y Kate Moss. Ahora parece feliz al lado de Vanessa Paradis, otra que, como Depp, es más noventera que el Compact Disc.


Espero que te guste mi regalo, querida baby sister. Y que cumplas muchos más. ¡Felicidades!