martes 24 de noviembre de 2009

Oprah y El Futuro


Oprah se va.
Tras veinticinco años triunfales en antena, "The Oprah Winfrey Show" pasará a mejor vida en 2010.
La diva/presentadora centrará sus energías en un nuevo canal por cable que lleva su nombre y que regirá con especial mimo.


Detrás, queda la leyenda de esta rotunda mujer afroamericana; mito catódico, símbolo femenino y buscada influencia por políticos y comerciantes.
No es exagerado decir que Oprah ha decidido más por el país que muchos discursos de gobernantes.


Por su programa, ha desfilado la casi totalidad de la constelación hollywoodiense en entrevistas exclusivas y se han vivido los más tensos testimonios.
La Winfrey ha acabado erigiéndose como madre/hada de los deseos, recomendando caminos vitales y promoviendo filosofías domésticas.


Mientras anunciaba oficialmente su despedida, se emocionó.
Su público, que ha crecido con ella, la acompaña en el sentimiento y se prepara a regañadientes para la vida televisiva sin Oprah.


¿Es el futuro un lugar mejor?, se preguntarán. Pregunta que también se hace "FlashForward".


Sin embargo, para esta serie, el mañana está más que negro que nunca.
La ABC ha decidido que la producción de "FlashForward" se detenga momentáneamente, y recomienda a sus productores que tomen aire y aconseja a sus guionistas que afinen.


Estrenada esta misma temporada, "FlashForward" es una ambiciosa intriga de ribetes sobrenaturales, que despertó gran atención entre el público durante sus primeras emisiones.


Sin embargo, el interés ha ido menguando, a medida que el argumento se enrevesaba hasta crear una inequívoca sensación de tomadura de pelo en el espectador.
La semana pasada, la caída libre en audiencia ha sido más notoria que nunca y el déjà vu de la ABC no ha sido precisamente benigno.


Más revuelo para la ABC ha sido la ceremonia de entrega de los American Music Awards, que dieron la victoria a la country/pop Taylor Swift.
Sin embargo, el rey de la función, para bien o para mal, fue Adam Lambert.


Finalista de la última edición de "American Idol", Lambert quiere ser sensación glam y las revistas del show-business lo califican como "excitante".


El abiertamente gay Adam se lanzó a una coreografía que ha dejado estupefacto a todo el personal.
En ella, el cantante se besaba con uno de los músicos y se dejaba felar simuladamente por un bailarín.


La realización del programa intentó esquivar los planos más comprometedores, pero no se ha podido evitar un escándalo del estilo de la teta de Janet Jackson en la Superbowl.


Adam Lambert se ha apresurado a dar su opinión; si el asunto hubiese sido lésbico, la controversia habría sido mucho menor. Razón no le falta.


Otra cantante de reality convertida en everybody's favorite es Susan Boyle.
Aquella señora de su casa de inenarrable aspecto, que cautivó al mundo y al Youtube con su "I Dreamed a Dream", publica primer disco con ese mismo título.


Las preventas han supuesto todo un récord y la Boyle presentará oficialmente su álbum en una gala en Londres.


De preventas sí que sabe "Luna Nueva".
La película se lo ha llevado todo ganado este fin de semana, con unas recaudaciones astronómicas que aspiran a superar las cifras de "El Caballero Oscuro".
Mira lo que sonríe Robert Pattinson.


Precisamente, este Robert se encuentra en la lista de los más hombres más sexys del planeta que ha elaborado la revista "People".


El número 1 ha sido Johnny Depp, y entre los mencionados, encontramos a unos nuevos favoritos: los chicos de "Glee".


Nosotros queremos escribir el futuro con "Glee".
Este viernes, en "Codes & Topics", te lo contaremos todo sobre el fenómeno televisivo del momento.
Hasta entonces, ya lo sabes, Stay tuned!

lunes 23 de noviembre de 2009

La Policía es...


- 911.
- Cuerpo armado de vigilancia ciudadana.
- Por tu seguridad.


- ¡Arriba las manos!
- ¡Abran la puerta!
- Uniforme.


- Panda de burros.
- Detectives del orden antes del ejercicio de la ley.


- Cacheéme, agente Stabler.
- Los pitufos, la madera, la bofia.
- Cuidado ahí fuera.


- Te extorsiona.
- Se infiltra.
- Quiere hacerte algunas preguntas.
- Te ordena que te bajes del coche.


- No es tonta.
- Con las espaldas cubiertas.


- Porras, esposas y pistolas.
- Placa y honor.
- Con fama de abusivos.


- En la calle.
- Tuteladora del tráfico.
- Ninoninoninonino.


- Perseguidora de criminales.
- Chicos duros.


- Se acabaron tus días.
- Personaje predilecto de Al Pacino.


- Brutal e injusta en ocasiones.
- Tiende cordones, vigila manifestaciones.


- Villanesca en disturbios y revueltas.
- Lectora de derechos.
- Sólo recibe órdenes.


- Cuanta más necesaria y plenipotenciaria sea, más decadente será la sociedad.
- Favorita de las mejores series.


- Preferida en tantas fantasías eróticas.
- Bah, mejor con Sting.

domingo 22 de noviembre de 2009

Tippi


Fue la última obsesión de Alfred Hitchcock.
El genio la descubrió en un anuncio publicitario y dijo haber encontrado lo que buscaba.
La peinó y la vistió como Grace Kelly, la volvió loca, la hizo estrella y arruinó su carrera.


Tippi Hedren debutó en "Los Pájaros", donde interpretaba a Melanie Daniels, la consentida niña rica que llega a Bodega Bay en pos de su último capricho sentimental.
Pero la intriga sexual que crea se ve interrumpida repentinamente por el comportamiento agresivo de las aves de la localidad.


Tippi cumplía a la perfección con el ideal hitchcockiano: una rubia cool, de fría apariencia, pero misteriosa vulnerabilidad.
Además, la Hedren añadiría cierto sentido del humor a su actitud, lo que la hizo aún más ardiente.


Hitchcock se lanzó sobre esta figura de deseo con sadismo, y "Los Pájaros" expresa esa malsana intención.


La experiencia se repitiría en la barroca "Marnie, la Ladrona", donde Tippi era frígida y cléptomana.


La tensión entre director y actriz hizo del rodaje una experiencia angustiosa, mientras Tippi se enzarzaba en el complejísimo papel de Marnie.


El resultado, sin embargo, habla por sí solo: "Marnie, la Ladrona", color y morbo, es una obra maestra total.


La crítica no se entusiasmó demasiado con la nueva chica de Hitchcock y se cebaron especialmente con "Marnie, La Ladrona", título que encontraría más eco y resonancia con el paso del tiempo.


Tippi estaba más preocupada por salir de su tácito secuestro. Hitchcock la tenía blindada y no quería compartirla con nadie más.


Poco después, la Hedren se enteraría que muchos grandes directores quisieron contar con ella y el tremendo Alfred les obstaculizó el paso.


Finalmente, Tippi se libró de las ataduras de su mentor y formó parte del reparto de "La Condesa de Hong Kong", dirigida por Charles Chaplin y destinada a ser un gran éxito.
Sin embargo, la película se encontró con la indiferencia del público y un sonoro abucheo crítico.
Lo que restó no fue mucho más benévolo.


En los años setenta, Tippi Hedren encontraba su particular cruzada en el ecologismo.
En 1981, se estrenó "El Gran Rugido" (Roar), película doméstica rodada en una reserva de leones, dirigida y producida por su segundo marido, Noel Marshall.


Tippi y su familia protagonizaron ese despilfarro, rodado durante más de once años y que tuvo hasta episodios de ataque de leones al reparto y al equipo.


Centrada en su preocupación por el medio ambiente, Tippi dejó paso.
Su hija, la pobre niña de Hollywood, la dulce y conflictiva Melanie Griffith, era el nuevo centro de atención, tanto por sus películas como por su agitada vida privada.


Tippi apoyó a su hija durante sus malos tiempos de exceso y decepción, resultado de sus fallidos matrimonios con Don Johnson y Steven Bauer, y ahora sonríe, al verla feliz y equilibrada con Antonio Banderas.


Entre las oportunidades perdidas y la simple desorientación, Tippi Hedren nunca ha podido repetir la trascendencia de sus dos títulos con Hitchcock.
Es difícil para cualquiera nombrar otra intervención memorable de Tippi que no sea "Los Pájaros" o "Marnie, La Ladrona", pese a que continúa apareciendo con regularidad en cine y televisión.


Pero, aunque sólo fuera por un instante, ¿quién rechazaría ser semejante objeto de deseo para las aves, para Sean Connery y para el gran maestro del cine?

sábado 21 de noviembre de 2009

"Entourage"


"Entourage" es una divertida fantasía machista y, a la vez, un fascinante retrato de Hollywood.
A simple vista, no hay lugar para la duda: "Entourage" es el "Sex and The City" ideal para los hombres heterosexuales.


En lugar de Nueva York, la acción transcurre en Los Ángeles; en vez de hombres trajeados, abundan las chicas en bikini.
La redacción de Vogue no es el templo que se sueña con traspasar, sino las celosas puertas de la mansión Playboy.
La gloria es preferible al amor; el cine, a la moda; los porros, a los cócteles; el súper coche, al Manolo.


"Entourage" ilustra la saga de Vincent Chase, joven actor de cine convertido en estrella de Hollywood y las peripecias que comparte con los tres amigos que conforman su séquito.
Son los que lo traen, lo llevan, lo apoyan en los malos momentos y lo miman.


Y, significativamente, viven de él, beneficiados tanto de los astronómicos sueldos como de las chicas que pululan a su alrededor.


Basada lejanamente en las experiencias de Mark Walhberg en sus primeros tiempos en la Meca del Cine, el personaje de Vinnie Chase también bebe de la trayectoria de actores como Leonardo DiCaprio o Jake Gyllenhaal.


La serie arranca con la llegada de Eric, el más sensato y sensible de los amigos de Vincent, convertido en su representante.


La tensión que se crea entre Eric y Ari Gold, el incorregible agente judío de Vincent, vertebra las primeras temporadas.


¿Debe Vinnie hacer grandes películas o buenas películas?
Mientras Eric defiende a su amigo en sus deseos de ser un actor más ambicioso, Ari representa los intereses del dinero fácil y de la escalada capitalista.


En cualquier, el éxito y el fracaso son ingredientes imprescindibles en el azaroso juego de Hollywood y hay dos opciones: esquivar lo peor gracias a la suerte y a la pura carrera, o afrontarlo y seguir persistiendo.


Ahí está el el entrañable Johnny "Drama" Chase, actor como su hermano, mayor, menos atractivo, con escaso talento, pero siempre decidido a continuar intentándolo.


La amistad, la camaradería, las relaciones, el sexo y la juerga redondean el suculento plato que ofrece "Entourage".


Pero son los movimientos de Ari Gold, su frenético día a día en la agencia de representación, lo que da un dinamismo extraordinario a esta serie, cuyos episodios resultan pildoritas coloridas y veloces.


El inexplicable encanto de este buena pieza, siempre con el chistecito misógino y homófobo bien preparado, es la clave de porqué Jeremy Piven se ha llevado tres Emmys.


Los personajes que orbitan alrededor de este Ari no deben ser menospreciados.
No hay duda de que Lloyd, su secretario gay y asiático, se ha convertido en la estrella de "Entourage" en los últimos tiempos.


En un Hollywood que se precie no podía faltar desfile de personalidades interpretándose a sí mismas, desde Jessica Alba a Paul Haggis.


O, en todo caso, peculiares variaciones de sí mismas, con intervenciones tan memorables como James Woods o Jason Patric.
El acabóse ha sido la aparición de Jamie-Lynn Sigler.


La inolvidable Meadow Soprano vive un romance en la vida real con Jerry Ferrara; en "Entourage", se ha interpretado a sí misma, enamorándose del personaje que interpreta su novio.


Este último verano se ha emitido la sexta temporada de "Entourage", y la HBO seguirá apostando por ella.
Según dicen, hasta el señor Barack Obama la tiene entre sus favoritas.


viernes 20 de noviembre de 2009

El Falo y Yo


Mira lo que tengo. Es un dispositivo de placer, un mito social y la prueba indiscutible de que soy un hombre.
Siempre que veo u oigo algo estimulante, siento cosquilleo, luego picor, más tarde ardor y, finalmente, un aumento considerable del tamaño.


Como vivo en una sociedad machista, me di cuenta muy pronto de que el falo es el rey del sexo. A él se le dedican todos los mimos.
Su funcionamiento determina la viabilidad de una pareja; su estado de descanso tras la batalla coital pone término a la contienda sexual.


Tener picha se convirtió para mí en una responsabilidad cultural. Todos esperaban tanto de ella y, por eso, era un don que debía preservar de las agresiones.
Ante una mujer con tijeras, lo apropiado era echarse a gritar.
Decía Freud que existía la "envidia del pene", y Lorena Bobbitt le dio la razón, cuchillo jamonero en mano.


Una vez, eché cuenta de la cinta métrica y me medí el asunto.
Redondeé por lo alto, esperanzado de entrar en el selecto club de los priápicos.
Porque dicen que una polla grande es como una buena película; deja boquiabierto y resulta memorable.


Se rumorea que hay pistas para saber cuando un hombre tiene un buen instrumento, desde la pronunciación de la nariz hasta el tamaño de las manos.


Se cuenta que, cuanto más grandes son las pistolas que lleva y más descomunal es el coche que conduce, más pequeñito es el aparato que la Naturaleza le dio.


En cualquier caso, la experiencia dicta que lo recomendable es dejar el hallazgo a la sorpresa.


Cuando era adolescente, miraba mi pene con curiosidad y lo machacaba con ahínco.
Pero el prepucio era demasiado estrecho, así que tuvo que intervenir el doctor.


Si hubiese nacido judío, hubiese tenido una polla yanqui desde muy tierna edad, sin exceso de piel y con el sombrero siempre por fuera.


De hecho, existen muchas culturas humanas donde la circuncisión es rito de paso.
Pero lo mío fue sólo cuestión de anestesia local.
Se cuenta que la operación de fimosis es sencilla e indolora. Eso lo dirán las mujeres o algún castrado.
¿Hay mayor pesadilla que una cirugía en el rabo?


El rey de mis genitales gusta de introducirse en los orificios, especialmente si son estrechos, húmedos y de tibia temperatura.
No sólo porque da gustito, sino porque he nacido para conquistar el mundo a base de sablazos.


Soy un hombre y, por tanto, pienso con el pene. Eso me ha dictado este mundo falocrático y yo he demostrado la lección bien aprendida.


De nada sirvió que me hablaran de amor o de razón. Porque mi tesoro, mi virtud, mi honor y mi orgullo se guarda en mis pantalones.
Oh, qué decididamente instrumental es la macho-existencia.

jueves 19 de noviembre de 2009

Un Nuevo Día


Los he buscado y encontrado.
Mirando a cámara con una sonrisa, cerrando los ojos, despeinándose, cambiándose de ropa, emergiendo de las aguas.


En los estrenos, de la mano de sus afortunadas parejas, bajo los focos más favorecedores, con las mejores promesas.


Me los he topado en imágenes y me he dejado seducir, sin prisa, sin vuelta atrás.
He soñado y he pensado en ellos, con suspiros, con calor, con alegría.
Ellos merecieron un jueves. A nosotros nos alegraron más de un día gris.


Desde Daniel Dae Kim hasta Matthew Settle, noventa y cuatro han sido los actores que han desfilado por "El Día del Maromo", la primerísima sección de este blog.


De esos noventa y cuatro, dos fueron elegidos como preferidos por los lectores en respectivas encuestas navideñas. Los ganadores respondían a los nombres de Chris Evans y Hugh Jackman.


Ha habido hombres para todos los gustos: William Holden y Zac Efron, Tim DeKay y Robert Pattinson.
También tuvimos a Viggo, a Gerard, a Christian, a Jude y a los chicos de "True Blood".


Y tantísimos otros.
He mirado al pasado, he indagado en el presente, he traído a los mejores y he presentado a los nuevos.
Me he emocionado tanto con algunos señores en particular que he llegado a casarme un total de tres veces.


La pregunta, sin duda, necesita respuesta: ¿Qué pasará con "El Día del Maromo"?


Si atendéis bien, os daréis cuenta de que nuestros arrolladores visitantes de los jueves siempre han sido actores de cine y televisión, una regla oficiosa que he seguido al pie de la letra.
Ha llegado la hora de que "El Día del Maromo" se extienda.


Ahora nuestro motivo de preocupación y búsqueda de tíos buenos también competerá a la música, a la moda y al deporte.


Sí, los jueves también recibirán a los más irresistibles cantantes, a los más impresionantes modelos y a los más macizos deportistas.
En este último apartado, aviso y pronostico que habrá especial calor.


Eso sí, no olvidaremos a los maromos de las grandes y pequeñas pantallas que, simplemente, ceden un poco de espacio.
El próximo jueves, la seducción masculina vuelve a la carga con más fuerza que nunca.


¿Acaso pensabas que "El Día del Maromo" se iba a acabar? ¡Si es la mejor idea que he tenido nunca!

miércoles 18 de noviembre de 2009

1957


Sara Montiel había vuelto.
La actriz, rodeada de misterio, cruzó el mundo y regresaba finalmente a una España aburrida y tonta.
"El Último Cuplé", musimelodrama de colorín y llorera, se mantuvo en cartel más que ninguna otra película en el país.


Todo pechuga y lascivia, Sara animó el esclerótico panorama; se necesitaba a una hembra pecadora como ella, la misma que esperaba fumando al hombre de sus deseos.
Su rival natural y otra mujer de armas tomar, Carmen Sevilla, no quiso perder comba.


En Navidades, Carmen visitó el Ifni y se fotografió con los soldados que participaban en una de aquellas guerritas de Franco.


Qué colores los de 1957. Audrey tenía cara con ángel, y Christopher Lee, cara de monstruo de Frankenstein.


Colores de Stanley Donen y colores de la Hammer para iluminar pantallas y cautivar miradas. Qué reprimido estaba el mundo, pero qué colores tenía el año.


Eisenhower anunciaba que las pruebas nucleares iban a ser suspendidas por dos años. Porque ahora los norteamericanos tenían otro motivo de preocupación.


En menos de un mes, los soviéticos habían lanzado al espacio los dos primeros satélites bajo el nombre de Sputnik.
En el Sputnik 2, metieron a la pobre perrita Laika que, tras el viaje, falleció. Laika no sobrevivió al susto de ser el primer ser vivo lanzado al espacio.


Los yanquis se apresuraron a intentarlo, pero su primer satélite estalló mucho y orbitó poco. Se morían de rabia.
El que no paraba de orbitar y mover el caderamen era Elvis Presley. El país entero vivía la fiebre por el súper divo.


Ese año, aparecía por tercera y última vez en el show de Ed Sullivan, se compraba el mítico Graceland y arrasaba con "Jailhouse Rock".


Mientras, la integración de los afroamericanos suponía un trauma total.
En el cine, Harry Belafonte y Joan Fontaine protagonizaban el primer romance interracial de Hollywood en la cargadita "Una Isla Al Sol".


En la vida real, muchos negros demostraban coraje y dignidad. Desoyeron las burlas de los racistas y entraron decididos a los institutos y las universidades.


En Alabama, los canallas del Ku Klux Klan tiraban al camionero Willie Edwards desde un puente. Cuando la policía descubrió el cadáver en el río, aseguró que el estado de descomposición hacía imposible una investigación.
¿Dónde está la justicia? Encienda la televisión y descúbralo, porque empieza "Perry Mason".


Otro puente y otro río también fueron noticia en 1957. Todos silbaban la inconfundible melodía de "El Puente sobre el Río Kwai", taquillazo dirigido por el británico David Lean.


Precisamente en Gran Bretaña, se publicaron las sorprendentes revelaciones del Informe Wolfenden.
Consideraba que la homosexualidad no era una enfermedad mental y que, como relación adulta, no debía ser perseguida por la ley. La polémica estuvo servida a la hora del té.
Pero, por mucho Informe Wolfenden, eran los cincuenta.


Por ejemplo, Tab Hunter, el rubísimo buenorro del momento, no tenía otra opción que quedarse bien metido en el armario.
Tab cantaba "Young Love", uno de los temas más oídos del año.


Se introdujo el primer reloj eléctrico, pero la hora no se marcaba en el sueño de "Fresas Salvajes", obra maestra de Ingmar Bergman, un perturbador retrato de la vejez y de las trampas de la memoria.


Sin duda, 1957 fue el año del genio sueco.
También estrenaba "El Séptimo Sello", otro peliculón, donde quiso retar a la mismísima Muerte a una partida de ajedrez.


El Aga Khan IV se coronaba con pompa islámica y sólo veinte de años de edad.
Lana Turner no tenía precisamente veinte años, pero era madre guapa en "Peyton Place", basada en un best-seller de lo más morboso.


Más allá de "Peyton Place", se publicaba un libro revolucionario: "En El Camino", de Jack Kerouac.
Así, se iniciaba la era beatnik, manifiesto intelectual de la generación perdida, adicta al jazz, la poesía y las drogas.


Pero, en la dormida España, Kerouac no fue gran noticia.
Porque lo más importante era que Sara había vuelto. Y mañana sería un buen día para despertar, sin duda.

martes 17 de noviembre de 2009

Toda La Verdad


¿James Franco en "General Hospital"?
El interés del actor en participar en una soap opera diaria provocó gran estupor en toda la industria y hubo quien pensó que se trataba de una broma.


¿Cuáles eran los motivos para que un actor de cine, normalmente involucrado en grandes producciones, aceptase un papel en dicha telenovela?


En un arco dramático de dos meses, James Franco aparece en "General Hospital", malévolo, misterioso y con el gesto propio de los actores de culebrón: pura tensión.
La semana pasada, se revelaban finalmente las verdaderas razones de James.


Aliado con un artista de vanguardia de nombre Carter, Franco es el protagonista de un experimento audiovisual sobre la interpretación.
"Erased James Franco" documenta las múltiples caras del actor en distintos empeños y, además, reinterpreta sus papeles más conocidos delante de la cámara de Carter.
La intervención de Franco en una soap opera era un ingrediente interesante para este proyecto.


Por su parte, los productores de "General Hospital" han visto la llegada de James Franco como el maná prometido; la ficción diaria yanqui no pasa por su mejor momento y quizá la participación de este buenorro suponga la salvación del formato.


En Hollywood, saben que la salvación pasa por arrasarlo todo.
Este último fin de semana, "2012" reventaba la taquilla contra todo pronóstico.
Se trata de otra de esas fantasías de megadestrucción que encantan a los yanquis, y se basa en la predicción maya de que en el año 2012 el mundo se va al garete.


Sin embargo, el reinado de "2012" durará muy poco, porque ahí están los imparables chicos de "Luna Nueva".
La segunda entrega del amor entre Edward y Bella se ha convertido ya en la película más prevendida de la historia.


Los seguidores de la saga no han querido esperar al estreno y han reservado anticipadamente sus entradas para ver a los vampiros teenager, que se estrenan esta semana en todo el mundo.


Vuelve "Crepúsculo" y vuelven "Los Ángeles de Charlie". Sí, otra vez, pero en esta ocasión, como nueva serie de televisión.
Mientras se difundía el proyecto de este remake del éxito setentero, la más recordada chica de Charlie ha vuelto a ser noticia.


Se han publicado algunos de los términos del testamento de Farrah Fawcett, fallecida el pasado mes de junio.
Farrah nombra como heredero universal a su hijo Redmond, ignora completamente a Ryan O'Neal, su pareja durante más de veinte años, y, significativamente, lega cierta cantidad dinero a Greg Lott, un ex novio de la universidad.


Greg Lott ha aprovechado la coyuntura para conceder entrevistas a los medios.
Así, se ha proclamado como el amor secreto de Farrah durante toda su vida y ha señalado con el dedo a Ryan O'Neal.


Según Lott, Ryan vetó su presencia en los últimos momentos de Farrah y, después, desobedeció los deseos de la llorada rubia.
Atendiendo a las palabras de este señor, la Fawcett no quería que se celebrase un funeral tras su muerte.


¿Qué mejor que una oportuna reconciliación para culminar peleas y malentendidos?
Así han pensado Jon Voight y Angelina Jolie. Padre e hija han hecho las paces tras ocho años de guerra fría.


La culpa la tuvo el siempre parlanchín Voight que acusó a su querida Angelina de sufrir problemas mentales, poco después de adoptar a su hijo Maddox en Camboya.


La Jolie dejó de hablarle y Voight intentó infructuosamente conseguir su perdón. Según Jon, el hacha está enterrada, y habrá futuro acercamiento.
Quien no quiere acercamiento ni perdón es Jennifer Lopez.


La semana pasada, la cantante y actriz acudía a los tribunales pidiendo medidas cautelares contra su primer marido, Ojani Noa.
Éste pretendía difundir un vídeo casero subidito de tono, filmado cuando estuvo casado con la Lopez, allá por 1997.


No es la primera vez que Ojani Noa saca partido de su matrimonio. Publicó un libro al respecto y se le ha visto en numerosos programas del corazón hablando de Jennifer.


Lo curioso y lo triste es que Jennifer y Ojani sólo estuvieron casados once meses y fue mucho antes de que la latina se hiciese estrella.


Pero, a quién le interesa Jennifer Lopez cuando la pregunta del momento es qué pasará con "El Día del Maromo".


El futuro de la sección estrella de este blog es una incógnita que será desvelada este mismo jueves. Hasta entonces, Stay tuned!

lunes 16 de noviembre de 2009

Dios es...


- El creador de todo.
- El dueño de lo absoluto.
- Él o Ella.
- El rector del destino.


- Figura clave de todas las religiones.
- Papá del Cielo.
- La idea de perfección.


- Sabe lo que hicistes.
- Cuestión de fe.
- Ojo inquisidor.


- Parábola del origen, del pasado y de la Historia.
- Ideal instrumento para los poderosos: Con Dios, bajas la cabeza y te callas.
- Douglas Sirk.


- Mentado en busca de expresividad. Ay, Dios mío, te lo juro por Dios.
- Más divertido cuando era un all-star cast, residente en el Olimpo.
- Manera antropológica de entender lo incomprensible...


- ... pero quién puede entender sus designios.
- El personaje que aparecerá al final.
- Frances Farmer diagnosticó su agonía. Nietzsche lo mató.


- Sospecho que la última temporada de "Lost" nos contará algo sobre Él.
- Bah, adiós.

domingo 15 de noviembre de 2009

Billie


La leyenda cuenta que hizo llorar a todo el público cuando cantó "Travelin' All Alone". Por entonces, la desconocida Billie Holiday actuaba en los más oscuros locales de Harlem.
Todavía se prostituía, la policía le pisaba los talones y no había más futuro para ella que aquella misma noche.
Qué lugar era el mundo para una mujer negra y pobre.


Su voz, emotiva, personal, contaminada de jazz, le permitió salir del arroyo y la hizo estrella de la Depresión.
De "Stormy Weather" a "God Bless the Child", de las tabernas del Medio Oeste hasta los decorados de Hollywood, la estela de Billie Holiday fue esparciéndose a través de Norteamérica.
La noticia corrió como la pólvora: Lady Day cantaba el blues como nadie lo había hecho jamás.


Fue la primera cantante negra que actuó acompañada de una orquesta blanca, escribió algunos de sus temas y su repertorio se hizo un clásico, no sólo del jazz, sino de toda la música popular.


Pero el éxito jamás la salvó de la tragedia.
La Holiday llevaba consigo las deudas de una infancia miserable. Había sido una niña sin padre reconocido, víctima de dos violaciones y carne de orfelinato.


Acabó trabajando en un burdel cuando era adolescente y, desde muy temprano, las drogas y las malas compañías fueron tónica habitual en su vida.


Mientras sus cuerdas vocales acariciaban las ondas de radio, Billie volvió a sumergirse en esa vieja espiral de sordidez, aquella en la que nació y creció; problemas con la ley, cócteles de drogas duras, romances con matones.
Lady Day cantaba el blues, pero se moría poco a poco.


Si los excesos afectaron a la versatilidad de su voz, no le quitaron ni un ápice de voltaje emocional.
Al final, sus canciones fueron el refugio donde su alma buscaba sanearse.


Billie Holiday murió de cirrosis, bajo vigilancia policial y con setenta céntimos en el banco.
El mito sobrevivió a la mujer, rodeándola de misterio y fatalismo.
Y el jazz quiso rendirse ante esta emocionante perdedora. God bless Billie.