domingo, 20 de septiembre de 2009

Miriam


Era menuda y grácil, de inconfundible carcajada, y sus ojos podían entrecerrarse hasta la picardía. Se la podría definir como toda una gatita.
Pero, preguntada al respecto, Bette Davis tenía otra opinión sobre ella: "Miriam Hopkins es una perra".


Gatita o perra, la Hopkins fue, ante todo, una gran actriz, hábil en la comedia y regia en el melodrama. Jamás le hizo ascos al desafío que brindaban los personajes antipáticos, hipócritas o condenados a la sombra.


Empezó su carrera en el cine con mucha fuerza, demostrando un talento y un arrojo que la hicieron inmediata estrella de la Paramount.
Entre sus primeros papeles, se alinean la trágica prostituta de la primera versión sonora de "Dr. Jekyll y Mr. Hyde" y la mujer violada de la inencontrable "The Story of Temple Drake", que suscitó gran escándalo en su momento.


Lubitsch fue quien mejor explotó la mirada lasciva de Miriam cuando la colocó en varias de sus comedias de puerta cerrada y sutil insinuación.


Así, Miriam fue una estafadora enamorada para "Un Ladrón en la Alcoba" (Trouble in Paradise), mientras que en "Una Mujer para Dos" (Design for Living) no se decidía entre Gary Cooper y Fredric March, así que optaba por quedarse con los dos.


Pero, sería en "Esos Tres", a las órdenes de William Wyler, donde la Hopkins daría su gran interpretación dramática de la época.
Se trataba una adaptación de la obra "La Hora de los Niños", de Lillian Hellman, en la que la reputación de dos maestras de escuela es destrozada por la viciosa mentira de una alumna.


Ante el temor de la censura, la acusación de lesbianismo de la obra original tuvo que ser remplazada en pantalla por la calumnia de que las dos maestras amaban al mismo hombre.


El indiscutible estatus de estrella de Miriam Hopkins la hizo la elección adecuada para la lujosa "Becky Sharp", la primera película rodada enteramente en Technicolor.
Fue nominada al Oscar, pero ¿quién ganó ese año?: Bette Davis. El enfrentamiento estaba cerca.


Desde muy pronto, Miriam Hopkins empezó a sentirse incómoda en el cine y añoraba sus tiempos en el teatro.
Rechazó muchísimos papeles y, para colmo, sufrió la decepción de de no ser Escarlata O'Hara, pese a que fuera la actriz que Margaret Mitchell deseaba para el personaje.
Pero todavía quedó emoción cuando por fin coincidió con su archienemiga.


La película fue "La Solterona", melodramón de época, donde las dos eran primas y, por supuesto, rivales.
Bette Davis se pasó toda la vida echando pestes de Miriam, que, según ella, estaba envidiosa de que Bette fuera la protagonista y le hizo la vida imposible en el rodaje.
Lo que nunca contó es que la Hopkins tenía motivos para querer fastidiarla; Bette había mantenido una relación amorosa con el director Anatole Litvak, cuando éste aún estaba casado con Miriam.


Y, si parecía poco, Hollywood las volvió a juntar en "Vieja Amistad", donde sus personajes eran amigas y, por supuesto, rivales.
En la escena más recordada, Bette zarandea con furia a Miriam; para la Davis, rodar dicha secuencia fue todo un gusto.


Después de "Vieja Amistad", Miriam prácticamente desapareció de las pantallas. Volvió al teatro, como tanto deseaba, y sus apariciones fueron esporádicas en las décadas siguientes.
Es por ello que Miriam Hopkins es una personalidad tan poco recordada hoy en día; sólo intervino en treinta y cinco títulos, y más de la mitad de ellos se estrenaron en los años treinta.


Una de sus últimas apariciones fue cortesía de la nueva versión de "La Hora de los Niños", que William Wyler revisitaba tres décadas después de "Esos Tres".


La película, estrenada en España como "La Calumnia", mantuvo la carga homosexual de la historia de Lillian Hellman.
Miriam fue ahora la mentecata tía de Martha Dobie, su papel original, que, en esta ocasión, interpretaba Shirley MacLaine.


Miriam Hopkins siempre hizo lo que quiso y vivió adelantada a su tiempo.
En épocas en que era impensable que una mujer soltera adoptase un niño, Miriam lo consiguió, acogiendo y dando su apellido a su querido hijo Michael.


Mucho más que su renombrado enfrentamiento con Bette Davis, la Hopkins merece, en definitiva, la reivindicación propia de las mejores olvidadas.

4 comentarios:

Eduardo Fuembuena dijo...

Sin duda unas de mis actrices más absolutamente favoritas.

La película "The Story of Temple Drake" se puede ver íntegra, aunque dividada en varias partes, en el youtube y es muy recomendable.

Saludos.

Josito Montez dijo...

Se agradece la info.

Tahn dijo...

También hay que mencionar su tremenda promiscuidad. Eran míticas las fiestas con otras actrices donde tenían relaciones sexuales entre ellas. Vamos, no es que fuese lesbiana... Si estaba casada y todo!
Aparte, si prácticamente dejó de hacer cine después de "Vieja Amistad" era porque era odiosa, una auténtica hija de puta. En una de sus últimas películas el director se veía obligado a hacer planos cortos a Thelma Ritter, porque se ponía en el fondo de la escena para aparecer. Todo Hollywood, y no solamente Bette, la odiaba.

Clara Fercovic dijo...

Desconocía el dato del hijo adoptado.

Mi top 5 de ella:
- The richest girl in the world (muy divertida)
- Old acquaintance
- The old maid
- The mating season
- The Heiress

Interesante post, saludos!!