lunes, 31 de diciembre de 2007

El Año 2007 es...


- El año que descubrí que era hijo de Sally Field y hermano de Rachel Griffiths.
- Cuando apagué la televisión. ¡Viva Emule!
- Viví una pesadilla kafkiana con Telefónica. Y otra bartofinkiana con el Grupo Prisa.
- Cuando terminé de estudiar y empecé a trabajar. Al menos, en teoría.
- Me pusieron en la Internet Movie Database.
- Vi "El castillo ambulante", de Hayao Miyazaki.


- Comí codillo con Fernando Méndez-Leite.
- Me aprendí el "Emmenez moi", de Charles Aznavour.
- Recomendé a Álvaro que viera el vídeo de Manuela Trasobares.
- El año que aseguré que: Down with love! Up with sex!.
- Cuando el verano se llamó "ER".


- Miss Hall y sus aventuras estuvieron a la altura de lo que demanda el personaje.
- Me hice amigo de Niles Perry. Los domingos pueden ser divertidos.
- Quedó claro que quejarse es una mierda.
- Revisité "Dinastía" y comprendí la necesidad de reivindicar el nombre de Alexis y el país de Moldavia.


- Volví a Barcelona en agosto.
- Envié Currículums Vitae.
- Escribí mi mejor historia.
- Elaboré este blog a mi imagen y semejanza.
- Bah, los doce meses menos distinguidos de la era Montez. A currarse el 2008.

domingo, 30 de diciembre de 2007

Barbra


Ella misma dijo en una ocasión que su egotismo era una máscara que cubría su inseguridad y sus traumas.
En cualquier caso, los que critican a la Streisand lo hacen porque es mujer.
Ha habido artistas más megalómanos, más creídos de su talento y más excesivos.
Pero Barbra fue la primera fémina que dirigía, producía y escribía una película en el cine sonoro. Y eso muchos no se lo han perdonado.

Tampoco les ha gustado que enseñe las uñas, que sea la más ligona de todas y que los machos que co-protagonizan sus películas le digan lo guapa que resulta.


Como las grandes estrellas, Barbra parece más de lo que es. Más bella, mejor actriz, más simpática, más inaccesible y más fuerte.
Como ninguna, se mantiene libre, clara y sin excesos. Su ambición la ha mantenido a salvo de la autodestrucción y de la desgracia.
La Streisand tomó el testigo de las grandes de ayer: Ethel Merman, Fanny Brice, Judy Garland. Pero lo ha hecho a su manera, a salvo del fuego, indemne.


En cualquier caso, adorar a Barbra es un estado mental. Desde siempre, su figura es alérgica al juicio moderado. O convence o repele.
Hay quien se emociona cuando suelta un gorgorito y hay quien prefiere que sea verdad cada vez que anuncia retirarse.
Mientras, ella hace lo que le da la gana. Pocas películas, innumerables discos y una vida feliz con su querido James Brolin.
No siempre es brillante, pero la Streisand tiene un público incondicional, que se lo perdona todo.


Cuando empezó su carrera, Barbra quería ser como la Garland, para que todo el mundo la quisiera.
Y desear amor es una empresa adictiva y tortuosa. Ella ha sabido darlo, a través de genuinas canciones sentimentales.
Su tema más universal es, sin ninguna duda, "Woman In Love".

sábado, 29 de diciembre de 2007

La Furia de Maléfica


"Una selva de mortales espinos será su tumba.
Atravesad los cielos en una nube de oscura perdición.
¡Id con mi maldición!
Prestad bien vuestro servicio,
y, sobre el castillo de Stéfano,
¡DEMARRAD MI MALEFICIO!"


Maléfica en "La Bella Durmiente" (Disney, 1959)

viernes, 28 de diciembre de 2007

Horizontes Perdidísimos


Shangri-La, la remota aldea del Himalaya, sinónimo de paz, contemplación y vida eterna, según "Horizontes perdidos", el best-seller de James Hilton. La novela fue adaptada en dos ocasiones y con sus respectivas dosis de oportunismo.
El mundo necesitaba paz en 1937 cuando Frank Capra la adaptó.
Y también en 1973, cuando el productor Ross Hunter lanzó su carísima versión como su proyecto más ambicioso, con Peter Finch, Liv Ullmann y Olivia Hussey como protagonistas.
Lo que el mundo no pareció desear aquel año era una versión musical de "Horizontes Perdidos". El resultado fue un monumental batacazo comercial y un motivo de carcajada para propios y extraños.


El remake de "Horizontes perdidos" empieza exactamente como la versión de Frank Capra, con unos periodistas norteamericanos envueltos en una guerra inconcreta, que acaban huyendo en un avión. Tienen un accidente y caen en pleno Himalaya. Y unos aborígenes los rescatan y los llevan al paraíso perdido de Shangri-La.

Y es en Shangri-La cuando empieza el desastre. Primero, por esa curiosa dirección artística estilo "chalé Beverly Hills". Y segundo, por la repentina irrupción de los tremendos números musicales, con canciones compuestas por Burt Bacharach y Hal David.
Los dos maestros del pop lounge de los sesenta, tan fuera de lugar, perpetraron las peores canciones de su vida.
La música de Bacharach es inapropiada, pero las letras de David son directamente de juzgado de guardia.


Y, para colmo, Ross Hunter llevó una tradición hollywoodiense a niveles bizarros.
Del reparto, sólo Sally Kellerman y Bobby Van podían cantar. Los otros no tenían ni idea y todos fueron doblados.
Y, aún así, Sally Kellerman (la inolvidable Morritos Calientes de "MASH") sabría entonar, pero bailar no era lo suyo. Sus movimientos espasmódicos la ponen a la altura de las danzas rituales de Maria Montez.

Al respecto de la elección del casting, se hizo célebre el chascarrillo de Bette Midler en el momento del estreno de la película: "¡Nunca me pierdo un musical de Liv Ullmann!".


Pero la pregunta principal es: ¿Por qué un musical carísimo y de dos horas y media tras los fracasos en estos empeños de los años sesenta? Y, ¿para qué tunear una historia como "Horizontes Perdidos"? ¿Quién quería ver a Olivia Hussey, cantando doblada en pleno templo y con un batilongo color mostaza?
La categoría de película de culto se consigue definitivamente con la inconsciencia.


Se introdujeron también unas coreografías abonadas a la absurdidad, como la de "The World is a Circle", donde los niños "bailarines" son incapaces de efectuar un mínimo paso de baile y se limitan a dar vueltas, moviendo los brazos y mareándose.
Liderados por Liv Ullmann, cantan que: "El mundo es un círculo, y nunca sabes dónde acaba exactamente". La cara de Liv evidencia que ella ni lo sabe ni quiere saberlo.

Un mínimo sentido común apartó a Michael York, George Kennedy y John Gielgud de cualquier número musical, aunque el diálogo camp estaba asegurado en todas las escenas.
Los colorines de la época le dan aún más encanto al resultado.


Ross Hunter, exitoso responsable de "Imitación a la Vida", "Pijama para Dos" y "Aeropuerto", no se recuperó nunca de los nueve millones de dólares que perdió con su deficiente obsesión de readaptar "Horizontes Perdidos".
Es uno de los poquísimos títulos de Hollywood de los años setenta que nunca han sido editados en vídeo o DVD.

Sin embargo, queremos volver a verla. La necesitamos.
La novela de Hilton y la película original de Capra resbalan hoy por su mensaje tan bienintencionado como anticuado.
El "Horizontes Perdidos" de 1973 es una parida tan grande, que acaba poniendo la espiritualidad y la perorata de sus defensores en el sitio que se merece.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Paul Newman


Se dijo de él que era el hombre más guapo del mundo. En cualquier caso, Paul Newman siempre fue una especie única y una personalidad integral.
Tantísimo talento desplegado en esos ojos azules que han hipnotizado a generaciones.

Y encima es un hombre fiel. En una famosa entrevista del "Empire Magazine", lo aseguró. "¿Para qué salir a comer una hamburguesa, cuando tengo un steak en casa?".
El steak es Joanne Woodward, su esposa durante cincuenta años y una actriz tan extraordinaria como él. Apartados voluntariamente de Hollywood, todavían viven felizmente en Connecticut, con una vida privada cerrada con cremallera.


En los años sesenta, Paul Newman revalidó la conquista de Brando. Según el Método, los hombres también lloraban, perdían y tenían problemas sexuales.
Por eso, los (anti)héroes de Newman siguen teniendo una considerable vigencia. En su quintaesencia, "El Buscavidas", rozaba la maestría.

Paul Newman desazonaba en su justo punto y, como nadie, supo compaginar la intensidad interpretativa con la imagen de estrella. Y, como los grandes, siempre tenía la sonrisa preparada. Quizá fue su sentido del humor lo que le permitió sobrevivir, a diferencia de sus compañeros de generación.


No le dieron al Oscar hasta "El Color del Dinero", cuando se había olvidado de los tics del Actors Studio y lo sabía todo acerca de la profesión.
Pero el Newman joven, con ese rostro elaborado a golpe de cincel, ya era excitante.
Refugiado en su vaso de whisky y con el pensamiento en su amigo muerto, mientras Liz Taylor ardía como una gata sobre un tejado de zinc.
Hecho para ganar, pero destinado a perder, en la mesa de billar y con Piper Laurie perdida en la cafetería.
Y compartiendo porros y secretos del pasado con la princesa Cosmonópolis.


No le busquéis defectos. Paul Newman siempre lo tuvo todo.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

¿Quién es... Emily Blunt?


Espléndida como... La desesperada secretaria lameculos de "El Diablo Viste de Prada". Le roba la película a Meryl Streep y Anne Hathaway.

Su arma principal es... Su sentido del humor. Como pocas, conoce bien la imagen que da y sabe manipularla.

Meryl Streep dijo de ella que... Era la mejor actriz joven con la que había trabajado en mucho tiempo. Y añadió "quizá la mejor con la que he trabajado nunca".

Susan Sarandon la recomendó para.... el thriller "Irresistible", después de verla en "Summer of Love", historia de amor lésbico.

La veremos inmediatamente en... "Charlie Wilson's War", junto a Tom Hanks y Julia Roberts.

Corre el riesgo de... Pasar desapercibida. Demasiadas actrices y pocos papeles bombón. Encima es inglesa y formada en el teatro.

Se le recomienda que... Se agarre a una serie de televisión exitosa y no se suelte.

Su novio es... Ese bollito adorable llamado Michael Bublé, cantante abonado a lo "vintage". Forman una pareja joven y suficientemente intrigante.

martes, 25 de diciembre de 2007

Close to Hell


Hoy se les recuerda sobre todo por el duradero éxito de "Close to you". Pero hubo una época en que los Carpenters eran el dúo más famoso del pop.
Fue durante los setenta, cuando la música suave y bienintencionada de estos dos hermanos servía de respuesta pacífica al rock escandaloso que se gestaba por entonces.
Los Carpenters eran tan blancos que incluso tenían un especial de Navidad cada año.

La clave del éxito estaba, sin ninguna duda, en la voz y la personalidad de Karen Carpenter. Tímida y melancólica, su voz hacía triste cualquier canción. La solista era la propia contradicción del estilo ligero del grupo.


Todo empezó a cambiar el día en que Karen, exhausta, se desmayó en un concierto en Las Vegas. Era 1975, llevaban cinco años de gira por todo el mundo y se atribuyó en principio a un lógico agotamiento.
Sin embargo, Karen Carpenter se convertiría en la primera celebridad en confesar que sufría de anorexia. En realidad, supuso la incursión del desorden alimentario como una cuestión a debatir.


La gira fue cancelada, y Karen reapareció esquelética, pero asegurando que estaba recuperada. Y este fue el momento del colapso de Richard. Coincidiendo con una disminución de la popularidad del grupo en 1979, Richard ingresó en un sanatorio. Era adicto a los somníferos.

Los hermanos Carpenter se convertían de la noche a la mañana en celebridades pendientes del eterno comeback, mientras sus éxitos musicales se hacían cada vez más irregulares.
Demasiada presión es lo que siempre ha señalado Richard como la razón principal para los problemas psicológicos y físicos de su hermana y de él.
Y quizá también una inocencia total; en 1975, los hermanos todavían vivían con sus padres.

En 1982, Karen volvió a adelgazar hasta límites alarmantes. Nuevamente ingresada, recuperó el peso con celeridad. Su corazón no soportó la descompensación y murió.
Los esfuerzos de Richard en los años siguientes por recuperar el trono que un día perteneció a los Carpenters fueron infructuosos.

Criticados por ser azucarados y cursis, la influencia de los Carpenters en el pop ha sido decisiva y todavía conservan una renovada legión de fans.
Su música es la cumbre de la "canción bonita", y la voz de la trágica Karen sigue siendo tan misteriosa y envolvente como siempre.

lunes, 24 de diciembre de 2007

La Navidad es...


- Noche de paz, noche de amor.
- El coñazo de todos los años.
- El momento en el que desearía estar fuera del cuerpo.
- La ocasión para que Tamara, la cantante de boleros, saque un nuevo disco.


- La única razón para que haya una tregua en guerras en activo.
- La época que es tan fácil criticar y ejercer cinismo sobre ella.
- Cuando ponen películas larguísimas y "bonitas" en televisión.
- Donde tener un sitio para cenar en Nochebuena es sinónimo de quietud vital.
- ¿Qué fue de "Telepasión"?
- Una curiosa manera de empacharse, emborracharse y despilfarrar.


- Familia.
- Especular quién va a dormirse en la mesa este año y quién va a decir la chorrada más grande.
- Encima hace frío.
- Visitas, visitas y más visitas.


- En la infancia, era cojonuda; en la adolescencia, horrible.
- Regalos, colocones, comida por un tubo y mensajes de amigos lejanos. Es lo más.
- Te gusta más de lo que crees.
- El invento de Charles Dickens, Walt Disney y el Corte Inglés.


- Volver a casa.
- Sólo piensa en el régimen de después. Consejo: este año toca gimnasio.


- Sólo piensa en la falta de dinero de después. Consejo: juega a la lotería el próximo año.
- El muy previsible artículo de hoy en el blog de Josito Montez.
- Bah, mejor soltar veneno de la Semana Santa.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Judy


Judy Garland es el ejemplo de la artista polifacética y de talento inabarcable, destruida sistemáticamente por la crueldad de la industria y finalmente convertida en un mito gay cuando ya habían acabado sus días.

Muchas han pasado por ese camino, pero ninguna de un modo tan restallante y trágico como la Garland.
Se solía decir que la culpa de todo la tenía Louis B. Mayer que fue quien la llamó "gorda" en una ocasión y le recomendó que tomase píldoras para adelgazar. Las píldoras a las que fue adicta toda la vida y que garantizaron una vida llena de inseguridad e infelicidad.

Fue la gran estrella femenina del musical; la figura de Judy Garland encandiló a generaciones en sus títulos más famosos. Su intuitiva interpretación de la niña Dorothy en "El mago de Oz" supuso el pistoletazo de salida.


Judy podía hacerlo todo, pero nadie cantaba como ella. Aunque Hollywood tenía un problema con la Garland; no era bella.

Durante la preparación de "Cita en San Luis", se lanzaron a maquillarla y a cambiarle el peinado y el color de pelo. La operación estética fue discutible, aunque la película, dirigida por Vincente Minnelli y uno de los títulos imprescindibles del género, se convirtió en su mayor éxito de los años cuarenta.
Fue el momento donde se inició su matrimonio con Minnelli, del que nacería su hija y digna sucesora, Liza.


Despedida de la Metro por proporcionarle películas caras, a través de ausencias injustificadas, parones en el rodaje y caprichos, la Garland se convirtió en la estrella difícil que nunca hubiese querido ser.
Su talento permaneció intacto, pero su autodestrucción fue rápida. Sus aclamados comebacks duraban cada vez menos.
El último fue salir huyendo del rodaje y ser sustituida por Susan Hayward en "El Valle de las Muñecas", una historia que se parecía demasiado a su vida. Y el final fue inevitable, con sobredosis de barbitúricos.

El movimiento gay la aclamó como su gran diva y la consternación por su fallecimiento supuso un hito en las reivindicaciones de los homosexuales norteamericanos.
La televisión relanzaría el éxito de "El Mago de Oz" y las generaciones sucesivas todavía la asocian con aquella niña asustada que quiere volver a casa, perdida en la Ciudad Esmeralda.
Su potente voz, que cada vez se hizo más trémula y emotiva, sigue siendo una de las grandes del siglo XX.


Y su mejor interpretación, en el salvaje melodrama "Ha Nacido Una Estrella", es digna de revisarse.
Judy es tan indiscutible que no necesita homenajes. El día que murió hubo un huracán en Kansas.

sábado, 22 de diciembre de 2007

Navidad con Capra


- "¿Es este el oído por el que no puedes oír?....George Bailey, te amaré hasta que me muera".

Mary, de niña (Jean Gale) susurra en la oreja sorda
del joven George (Bobby Anderson), en
"Qué bello es vivir" (Frank Capra, 1946)


La mejor película de Frank Capra, la más bestia y la más seductora. Es inevitable que aparezca "Qué bello es vivir" en Navidades. Y en este caso, se agradece la inercia.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Batman For Schumacher


"En el colegio, me atraían los chicos con pendiente. En la universidad, las motos y las chupas de cuero. Y ahora... la goma negra".
Estas encendidas palabras, puestas en boca de Chase Meridian (Nicole Kidman) en "Batman Forever", definen perfectamente el tono de las películas de Joel Schumacher sobre el héroe de cómic.

El resultado de la operación de reciclaje fue una Gotham travesti, con titanes soportando edificios y focos de colorines alumbrando los cielos, los coches y los trajes de los superhéroes.
Pero ya lo advirtió el propio Schumacher cuando anunció, para desconcierto de Bob Kane y de los fans, que el traje de Batman tendría pezones y que Robin llevaría un zarcillo.
La bromita gay ya está en el título. "Batman Forever" parece el nombre de una discoteca de Frisco. Y lo de "Batman & Robin" es directamente insistencia pitorreica.

En "Batman Forever", se puede hacer una escala de malas interpretaciones, en función de histrionismos, estatismos y desorientaciones escénicas varias.
Desde unos pasadísimos Jim Carrey y Tommy Lee Jones a un Bat-Kilmer completamente ausente.
Pero, sin duda, la reina de la función es Nicole Kidman, aún señora de Cruise, convertida en Chase Meridian, una psicoanalista salidísima. A ella corresponden las frases más memorables de la película.


Aún así, vista en retrospectiva, "Batman Forever" resulta sosa, quizá porque su secuela elevó el grado camp hasta tal nivel, que la primera intentona palidece en comparación.
"Batman & Robin" es tan profundamente horrible que resulta hipnotizante.

En primer lugar, la risible elección del protagonista. Un George Clooney todavía en "ER", cuando movía la cabeza para soltar un diálogo y tan poco convencido de llevar el fetichista traje como Val Kilmer.
Chris O'Donnell repite como Robin, insistiendo en sus pequeñas querellas domésticas con Bruce Wayne, y Alicia Silverstone hace de una Batgirl tan prescindible, que le dieron un Razzie como una casa a la peor actriz de reparto.
Y a la pobre la llamaron Fatgirl, por razones obvias.


Los villanos de "Batman & Robin" conforman un tema de profunda preocupación.
Porque lo de Arnie Gobernator como Mr. Freeze con pantuflas puede llegar a resbalar, pero la Poison Ivy de Uma Thurman es directamente el asunto de este artículo.
Y no sólo por ver a una actriz tan comedida como la Thurman enzarzada en la peor interpretación de su vida, sino porque se convierte en la interlocutora válida de Schumacher.
Su Poison Ivy es una drag-queen desatada, con maquillaje tonos fruta.


Y cuando ya lo posmoderno parecía que no daba más de sí, aparece metida dentro de un disfraz de gorila, imitando exactamente el mismo número musical de Marlene Dietrich en "La Venus Rubia".
Con su esbirro Perdición, un berraco que sólo mete hostias y rompe cosas, esa Poison Ivy es digna de un estudio serio en cualquier cursillo de Audiovisuales.

Y, por supuesto, qué mejor manera de culminar el festín hortera de locaza con una catfight como Dios manda entre Poison Ivy y Fatgirl. Ahí la Silverstone está fina, diciendo "Ese rollo pasivo-agresivo está pasado de moda, nena. Las tías como tú nos dan mala fama a las mujeres". Y que lo digas.

Los guiones, llenos de diálogos pretendidamente ocurrentes, son cortesía de Akiva Goldsman, el manufacturador de trash más "eminente" de los últimos años.
Si "Batman Forever" fue el exitazo del verano de 1995, "Batman & Robin", estrenada dos años después, fue el fracaso del siglo y apartó a Schumacher de la saga.
Christopher Nolan le ha devuelto la dignidad, sin ninguna duda.

Es difícil saber si estas películas están hechas en serio. En cualquier caso, lo evidente es que a Joel Schumacher no le gustan ni el cómic ni los superhéroes. Lo que le va es la goma negra.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Marlon Brando


Conviene empezar la miniserie "Maromo Vintage" con un lugar común. Es decir, con el Brando de "Un Tranvía Llamado Deseo".
Pero Marlon odiaría que pusiera "lugar común" en un artículo sobre él. Bien sabemos que su personalidad rehuyó siempre lo convencional de una manera obsesiva.

Su Stanley Kowalski supuso la irrupción de una noción distinta de masculinidad.
Hasta entonces, se refugiaba en smokings, en cigarrillos bien fumados y en besos con teléfono de por medio.
Con Brando, apareció el macho corrupto, violento, sudoroso y sexual. Ese que agarra a Vivien Leigh del pelo, como nunca lo hubiera hecho Clark Gable.


La imagen de Brando en camiseta aún ocupa portadas de revista. Lo hizo cuando falleció hace dos años, tan distinto a cuando era joven, atlético y nuevo.
Considerado el mejor actor de Hollywood, Brando era conocido en la profesión por haberse convertido en un señor extravagante y difícil que había dado interpretaciones inolvidables.


Hay mucho Brando después de "Un Tranvía".
Hizo de Marco Antonio, de Napoleón, de Fletcher Christian, de Emiliano Zapata. Le dieron su primer Oscar por "La ley del silencio". El segundo, por ser Vito Corleone en "El Padrino".

Su influencia, tan evidente como discutida, supuso un cambio total en la valoración de las interpretaciones cinematográficas y en las preferencias del público en cuanto a sus actores. El antihéroe sustituyó al héroe como protagonista; la sensación de realidad se impuso frente a los algodones del glamour.

Pero, como hoy es el Día del Maromo, nos quedamos con Brando cuando estaba bueno. Llamando a Stella a gritos, o imprecándole a los romanos, ante el cadáver de Julio César.

Lo suyo siempre fue la electricidad.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

¿Quién es... Freddy Rodríguez?


Es conocido por... Ser Federico Díaz, embalsamador agobiado, ambicioso y extrañamente sensible, cortesía de "Six Feet Under".

Lo requieren para.... Incorporar todos aquellos papeles de latino bajito que ya no hace John Leguizamo.

Gusta porque.... Como pocos actores versátiles, tiene una cara simpática. Da buen rollo y, a la vez, pega fuerte y tiene energía. Se sabe reír de sí mismo y de su imagen.

¿Nos pone? Definitivamente, sí.

Aparece en.... Todos lados. "La Joven del Agua", "Bobby", "Planet Terror", "Harsh Times" e intervenciones televisivas en "ER" y "Ugly Betty".

Corre el peligro de... Sucumbir junto a la moda latinosa. Y de que nos cansemos de verlo hasta en la sopa y en tan poco tiempo.

¿Disponible? No. Está casado con la que fue una vez su novia del instituto. Tienen tres hijos. El mayor interpretó a su hijo en "Six Feet Under".

martes, 18 de diciembre de 2007

Extra! Extra!


Se confirma que el blog de Josito Montez seguirá galvanizando a sus lectores durante las Navidades.
Y las celebraremos como Dios manda. Con Walt Disney, Frank Capra, Judy Garland, Barbra Streisand, los Carpenters, Errol Flynn, Olivia de Havilland y muchas más sorpresas.


Porque lo más destacado será la inauguración de tres nuevas secciones semanales para 2008.
Los martes indagaremos en los misterios más perturbadores y los escándalos más sonados del "show-business". ¡Notorious! empieza el Día de Navidad con Karen y Richard Carpenter, los soleados hermanos que cantaban "Close to you" y escondían tanta infelicidad.


Cada miércoles, me preguntaré ¿Quién Es...?, descifrando las claves para conocer a todos los actores jóvenes, los que están de moda. ¿Se hablará de ellos en el futuro? Eso se lo podéis preguntar a la pobre Winona, que seguro que lo sabe.

Y los viernes será el momento elegido para efectuar la Trash Connection. Nos encantan las pelis buenas, pero las malas nos vuelven locos. Así, honraremos a las películas más tremendas y risibles de la Historia. Esta semana comenzamos con los "Batman" de Joel Schumacher.


A estas maravillosas novedades, debemos unir nuestras queridas secciones habituales: Puntos Suspensivos, Ellas Hilan Fino y el Día del Maromo.
Ésta última, la más visitada y comentada de este blog, elige en estos momentos al Maromo 2007, que será proclamado el Día de Año Nuevo. ¡No os olvidéis de votar!
Pero, además, los jueves se visten de vintage durante estas Navidades. Se nos caerá la baba con los maromos del ayer, porque antes también ardía la pantalla. Y tanto.
¿Qué te parece todo lo que tengo preparado, Monty?