
La última noche se hizo la elegida para los Globos de Oro y, así, se entregaron esos premios cuya seriedad es inversamente proporcional al atractivo físico de los nominados al mejor actor dramático.

Desenrollando alfombras rojas y ejercitando glamoures en el camino de los estrenos a los Oscars, el público se sentó y esperó a Ricky Gervais, tal y como lo esperaba la audiencia norteamericana en sus casas: con el ansia y el desconcierto de unos púberes ante su primera película porno.

Por aquello de que, en el mundo de la corrección política, el tuerto es el rey, Ricky fue llamado a otra gala más, para escandalizar nuevamente al personal con mofas, insultos y todo ese humor de brocha gruesa al que los yanquis no están acostumbrados.

Ricky entró y el silencio ajeno ante su monólogo de inicio fue de órdago.
Pero ya lo dicen todos: estuvo más comedido que nunca.
Este año, sus mejores dardos alcanzaron la casa que lo albergaba - la NBC - y a quienes lo contrataban - la prensa extranjera residente en Hollywood.
Pero ya lo dicen todos: estuvo más comedido que nunca.
Este año, sus mejores dardos alcanzaron la casa que lo albergaba - la NBC - y a quienes lo contrataban - la prensa extranjera residente en Hollywood.

A esta última la comparó con los emigrantes oportunistas y enriquecidos de "Boardwalk Empire".
Aseguró también que, si los Oscars son Kate Middleton, los Globos son Kim Kardashian, "más ruidosos, más borrachos, más chabacanos, más fáciles de comprar".
Aseguró también que, si los Oscars son Kate Middleton, los Globos son Kim Kardashian, "más ruidosos, más borrachos, más chabacanos, más fáciles de comprar".

Con todo, reinó la paz. Quizá, porque el personal ya venía inoculado de Ricky tras lo vivido el año pasado. Tal vez, porque su guión no dio un paso adelante y prefirió aguas tranquilas.
En la prensa televisiva, abundan las críticas. Significativo. En 2011, lo machacaron por pasarse de la raya. En esta ocasión, por quedarse corto.
En la prensa televisiva, abundan las críticas. Significativo. En 2011, lo machacaron por pasarse de la raya. En esta ocasión, por quedarse corto.

Que los presentadores de la gala aspirasen a responder a las pullas de Ricky - mejor Colin Firth que la bobísima Madonna - explicita la artificialidad de polémicas tan prefabricadas.

En líneas generales, la gala no conoció lo memorable.
Como siempre, se agradece su impecable ritmo, combinando grandes y medianas categorías desde el principio, mezclando cine con televisión y regando las mesas de alcohol y compadreo.
Como siempre, se agradece su impecable ritmo, combinando grandes y medianas categorías desde el principio, mezclando cine con televisión y regando las mesas de alcohol y compadreo.

Sin embargo, no es suficiente ir rápido para esquivar el aburrimiento, que irrumpe ante la mecanización, lo previsible de la pedrea y la discreta emoción de los galardonados.

Como proverbial noche de nombres y brillos, los Globos confiaron en los directores quasinfalibles - Spielberg, Scorsese -, las divas - Meryl, Winslet, Jessica Lange, Claire Danes - y la estrella for all seasons - Clooney.

"The Artist" y "The Descendants" fueron distinguidas como mejores películas, pero el hecho de que ninguno de sus directores fuese galardonado expresa la ausencia de una rutilante predilecta en esta temporada pre-Oscar.

Michel Hazavinicius es francés, un recién llegado a estos páramos y, ante todo, ese buen copista. Por su parte, Alexander Payne es un nombre que no provoca erecciones a casi nadie.
Mejor irse por la calle del medio y premiar a Scorsese.
Mejor irse por la calle del medio y premiar a Scorsese.

Meryl Streep reaccionó con sorpresa ante su octavo Globo de Oro, que recogió achispada y sin gafas, obligada a una loable improvisación.
La actriz esencial va derecha a una nueva opción en los Oscars, esos que no le dan el oro desde hace 28 años.
La actriz esencial va derecha a una nueva opción en los Oscars, esos que no le dan el oro desde hace 28 años.

Su última frase - Viola, you're my girl - expresa la batalla que la Streep deberá librar en la inminente gala de la Academia.
Meryl tampoco debería subestimar el empuje de Michelle Williams, que interpreta tamaño astro cinematográfico en "My Week With Marilyn".
Meryl tampoco debería subestimar el empuje de Michelle Williams, que interpreta tamaño astro cinematográfico en "My Week With Marilyn".

La comestible Octavia Spencer ofrecía, sin problemas, el discurso más corazonable de la noche, citando a Luther King.

Y el octogenario Christopher Plummer se alzaba con su primerísimo Globo de Oro.
En cuestiones televisivas, el resultado solventó de la mejor manera el panorama de unas nominaciones poco atinadas, apostando fuertemente por los productos de la televisión por cable.

Como en los Emmy, reinaron Peter Dinklage, Kate Winslet, "Downton Abbey" y "Modern Family".
El discurso de agradecimiento de ésta última fue aprovechado para un gag lingüístico-intercultural, donde la fabulosa Sofía Vergara habló en español, bien alto y con ese sentido del humor que se dispensa como su mejor tesoro.
El discurso de agradecimiento de ésta última fue aprovechado para un gag lingüístico-intercultural, donde la fabulosa Sofía Vergara habló en español, bien alto y con ese sentido del humor que se dispensa como su mejor tesoro.

Jessica Lange, Kelsey Grammer y Laura Dern expresaron la apuesta por las nuevas series, rematado con la merecida victoria de "Homeland" y su protagonista, Claire Danes.

El Globo entregado a Idris Elba, como el gran "Luther", fue una de las escasas y gratísimas sorpresas de la noche.

Si la copita de Ricky Gervais no estuvo tan cargada como se esperaba, aparecieron momentos abonados a la simpatía.

Entre ellos, el inesperado dueto musical de Felicity Huffman y William H. Macy, la declaración de Seth Rogen ante Kate Beckinsale - "Soy Seth Rogen y ahora mismo trato de ocultar una erección masiva" - y la subida del perrito de "The Artist" al escenario.

Dos caballeros de sonrisas se hicieron fácilmente con mi atención.
Por un lado, nuestro Maromo del Año.
Michael Fassbender no venció ante el inevitable Clooney, pero carcajeó cuando George habló de sus desnudos frontales en "Shame".
Por un lado, nuestro Maromo del Año.
Michael Fassbender no venció ante el inevitable Clooney, pero carcajeó cuando George habló de sus desnudos frontales en "Shame".

Sí venció el guapísimo Jean Dujardin, ese Douglas Fairbanks redivivo.

Gerard Butler y Brad Pitt llegaron bien peludos.
Brad, con bastón y acompañado por una espléndida aunque excesivamente esquelética Angelina.
Brad, con bastón y acompañado por una espléndida aunque excesivamente esquelética Angelina.

Las deslumbrantes habituales - Kate Winslet, Natalie Portman, Evan Rachel Wood - aprobaron con nota y la sensación Jessica Chastain también cumplió con hermosura y encanto.

En muchas damas, reinó cierta preferencia por el estilo años 20, al unísono de la moda "The Artist".
En esa vena, la más acertada fue Claire Danes, personal favorita de la alfombra roja.
En esa vena, la más acertada fue Claire Danes, personal favorita de la alfombra roja.

En el otro extremo, Sarah Michelle Gellar se equivocó de película y llegó muy bridesmaid.

Mientras, no queda duda de que Salma Hayek se encuentra en el proceso de convertirse en Lupita Ferrer.

Como saldo final de estos Globos de Oro, resta lo habitual en estos terrenos: una pasarela medianamente entretenida, que no para ningún tren y nos devolvió una quiniela casi exacta.

En realidad, no importa el resultado.
Se trata de ver a los mejores famosos poniendo cara de expectación y agradeciendo los honores recibidos a medio listín telefónico.
Se trata de ver a los mejores famosos poniendo cara de expectación y agradeciendo los honores recibidos a medio listín telefónico.

Un placer como cualquier otro.
3 comentarios:
Creo que, de estas ceremonias, lo que más me gusta es la alfombra roja y el despelleje, porque muy pocas veces estoy contenta con los resultados (aunque lo estoy y mucho con el de Idris Elba, maravilloso!!!)
Ah! Y Sarah Michelle Gellar iba de jarrón de Talavera, la verdad sea dicha.
Genial crónica, como todo lo que haces.
Besotes!
No haberla visto en directo, al menos desde el principio, fue lo mejor que pudiste regalarme este lunes de invierno mexicano: Gracias. Enormes y disfrutables. Los favoritos y los esperados, en una mezcla que incluyó también, a las turgencias, todavía, de Helen Mirren. Y todo lo que siempre es todo esto de fastos y alfombras. En buena hora. Y gracias, otra vez. Saber que Jessica Lange y Kelsey Grammer siguen dibujando buenas actuaciones es un goce.
Abrazos de enero
En general me gustó mucho la entrega, Jean Du Jardin me encanta y me parece genial que los franceses también ganen premios a ese nivel, solamente creo y a pesar de que no vi J.Edgar, creo que a Di Caprio no le hacen justicia y que los premios siempre le pasan por el costado.
Gracias por la entrada Josito, muy linda.
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