
Querida Jennifer Aniston:
Un año más, te elijo a ti para comunicarte en exclusiva la noticia de mi marcha, y relatarte todo lo que ha pasado durante el último día.
Estoy convencido de que lo contarás a la prensa y a mis lectores de la mejor manera que sepas.
Al fin y al cabo, yo siempre he confiado en la bondad de las bien peinadas.
Un año más, te elijo a ti para comunicarte en exclusiva la noticia de mi marcha, y relatarte todo lo que ha pasado durante el último día.
Estoy convencido de que lo contarás a la prensa y a mis lectores de la mejor manera que sepas.
Al fin y al cabo, yo siempre he confiado en la bondad de las bien peinadas.

Ayer me encontraba en las oficinas de la Montez Corporation, glorioso edificio donde los haya.
Estaba revisando unos archivos en mi despacho, cuando entraron cuatro guardaespaldas muy mal encarados, que parecían más bien unos matones a sueldo.
Estaba revisando unos archivos en mi despacho, cuando entraron cuatro guardaespaldas muy mal encarados, que parecían más bien unos matones a sueldo.

Me recomendaron que saliera del edificio inmediatamente; los tipos acabaron por desalojar toda la Corporation.
En la calle, me encontré cara a cara con la responsable del inesperado deshaucio.
Allí estaba la Bruja Sindescargas Copyright, aguafiestas profesional y comprobada poschorra.
En la calle, me encontré cara a cara con la responsable del inesperado deshaucio.
Allí estaba la Bruja Sindescargas Copyright, aguafiestas profesional y comprobada poschorra.

Se acercó a mí con su nariz ganchuda y sus afilados dedos de codicia. "¿A quién vas a llamar mema ahora?", me inquirió.
Me aparté con mucho susto, mientras ella sacaba un control remoto y aseguraba:
Me aparté con mucho susto, mientras ella sacaba un control remoto y aseguraba:

"No es lo que piensas... Es peor".

Oh, Jennifer, el horror.
La explosión hizo que el edificio de la Montez Corporation saltara por los aires y cayera al suelo en un abrir y cerrar de ojos.
La explosión hizo que el edificio de la Montez Corporation saltara por los aires y cayera al suelo en un abrir y cerrar de ojos.

Mis lágrimas ante el desastre me impidieron ver la huida de la Bruja y sus esbirros en limusina.
Debía haberse olvidado la escoba en casa.

Entre las ruinas, me quedé solo y triste, convencido de que nada podía arreglarse.

Entonces apareció ella.
Sonrió, se sentó a mi lado y apenas tuvo que decir nada.
Sonrió, se sentó a mi lado y apenas tuvo que decir nada.

Me di cuenta. Aquella explosión no era el final de "Josito Montez". Sólo era la season finale de la tercera temporada, y yo era el inadvertido protagonista de la misma historia que escribía.
Ella me señaló el camino y, antes de que desapareciera, pude decirle que dar la noticia de su muerte estaba entre lo más triste que había escrito nunca.
Ella me señaló el camino y, antes de que desapareciera, pude decirle que dar la noticia de su muerte estaba entre lo más triste que había escrito nunca.

Ella hizo un gesto de conformidad con los hombros, y volvió a sonreír.

Ante mí, estaba el camino, que daba miedo, porque andar hacia delante es el mayor desafío.
Respiré hondo, no miré atrás y confié en septiembre.
Respiré hondo, no miré atrás y confié en septiembre.

El barco surcó veloz la ruta hacia los Mares del Sur, lugar de leyenda desde donde planeo mi regreso.
Me acompañan mis dos últimos maridos, Ben Cohen y Patrick Wilson.
Me acompañan mis dos últimos maridos, Ben Cohen y Patrick Wilson.

Iba a traerme sólo a uno, pero he seguido el consejo de Maria: "Si te llevas a Jon Hall, llévate también a Turhan Bey, boba".

Mientras Ben juega a rugby, Patrick dormita a mi lado.
Observo sus labios, hasta que yo también caigo dormido.
Observo sus labios, hasta que yo también caigo dormido.

Ay, Aniston, ojalá todas mis aventuras como escritor sean tan satisfactorias como ha sido la tercera temporada de "Josito Montez".
Dile a mis lectores que no los olvidaré ni un segundo y espero encontrarlos en septiembre.
Dile a mis lectores que no los olvidaré ni un segundo y espero encontrarlos en septiembre.

Suena "If You Could Read My Mind", de Gordon Lightfoot, y el telón cae. Esto no es el final.
Siempre tuyo,

Josito Montez Meloni Cavill DeKay Cohen Wilson














































