
Qué envidia. 24 años y una obra maestra. ¿Es admirable? ¿O directamente monstruoso?
En la cabeza enorme del joven Orson, bullía la visión de un genio que lo sabía todo. Sólo le faltó conocer lo más importante. Y en eso, se demostró su juventud. Ser tan atrevido tenía su contrapartida.
En la cabeza enorme del joven Orson, bullía la visión de un genio que lo sabía todo. Sólo le faltó conocer lo más importante. Y en eso, se demostró su juventud. Ser tan atrevido tenía su contrapartida.

Ya había llamado la atención cuando su voz anunció por radio que la ciudad de Nueva York estaba invadida por los extraterrestres. El pánico no cesó hasta que la gente se dio cuenta de que sólo se trataba de una sentida lectura radiofónica de "La guerra de los mundos".
En el Mercury Theatre formó su compañía. La misma que llevó a la RKO y desplegó sobre el plató de la insuperable "Ciudadano Kane".
En el Mercury Theatre formó su compañía. La misma que llevó a la RKO y desplegó sobre el plató de la insuperable "Ciudadano Kane".

En 1941, Orson Welles debutaba como director, actor y guionista de la obra más ambiciosa, excéntrica y fascinante de su época. La muerte del magnate Charles Foster Kane en su inenarrable mansión-jungla Xanadú lleva a un periodista a indagar en el misterio de la última palabra que musitó: "Rosebud".
La vida y pecados del magnate fueron descritos con un sentido del espectáculo cinematográfico jamás visto.
La vida y pecados del magnate fueron descritos con un sentido del espectáculo cinematográfico jamás visto.

La osada sátira de un sátrapa del siglo XX, revestido de patriotismo y adicto a las mentiras impresas, irritó, no sólo a William Randolph Hearst - su evidente modelo -, sino a la industria en general.
Welles era un niño terrible, que jugaba demasiado bien con lo que no se tocaba.
La mala suerte que acompañó a Orson Welles en todos sus proyectos a partir de entonces es bien conocida. Tras el remontaje de su espléndida, dañada "The Magnificent Ambersons", las películas de Welles se mueven entre la frustración de sus intenciones, el bajo presupuesto y la genialidad incontrolable de su autor.
Welles era un niño terrible, que jugaba demasiado bien con lo que no se tocaba.
La mala suerte que acompañó a Orson Welles en todos sus proyectos a partir de entonces es bien conocida. Tras el remontaje de su espléndida, dañada "The Magnificent Ambersons", las películas de Welles se mueven entre la frustración de sus intenciones, el bajo presupuesto y la genialidad incontrolable de su autor.
Allí está el testimonio de su matrimonio con Rita Hayworth en esa locura de espejos y tiburones llamada "La dama de Shanghai". O cómo convertir a Loretta Young en una actriz de categoría, enseñándole a arrancarse el collar de perlas en la infravalorada "El extraño".
Se arrancaba por Shakespeare, quería hacer posible su Quijote; Welles transmigró entre varios países, con proyectos sin presupuesto, películas inacabadas y producciones incomprendidas.
Se arrancaba por Shakespeare, quería hacer posible su Quijote; Welles transmigró entre varios países, con proyectos sin presupuesto, películas inacabadas y producciones incomprendidas.

Europa alabó su "Sed de mal" y sus "Campanadas a medianoche", mientras Hollywood seguía mirando para otro lado.

Para la Meca del Cine, Orson Welles era, ante todo, un actor ideal, de carisma indiscutible, favorito para las narraciones en off. El público reconoció pronto a ese señor de porte baronial, voz profunda, que podía interpretar a Edward Rochester, a Long John Silver o a ese Harry Lime que aparece en la sombra.

La interpretación fue el modo de vida del genial Orson. Vivir de Papá Hollywood. El mismo que lo aplastó y que nunca le dio crédito, pero que siempre lo vio como el favorito de sus descarriados.



4 comentarios:
Estimado Montez,
oh! Welles, Welles!
Gran actor, mejor director.
En cualquier caso CIUDADANO KANE, aparece un año después de REBECCA, (SÍ, una película "tan anticuada").
Desde mi punto de vista Welles solo dejó dos obras maestras, una relativa ya que el remontaje y los nuevos planos rodados desfiguran los "Ambbersons", la otra total y absoluta, hablo de UNA HISTORIA INMORTAL, claro.
Todo esto sin ver terminada (todavía) THE OTHER SIDE OF THE WIND...
Me alegro mucho de tú pronta recuperación. Realmente, se te echaba de menos.
Saludos.
Lord Alfred.
Lo más parecido a Dios, con permiso de Billy Wilder, que ha dado el cine.
Estimado Montez,
Te voy a contar una historia muy divertid,a que tiene como personaje principal a nuestro Orson Welles y como protagonista al fino actor, (y hace tiempo echado a perder) Rupert Everett.
En los primeros años 80 Everett saltaba de la pasarela a los platós, ensayando ya sus glorias futuras.
En esto, Welles conoció al veinteañero Rupert y quedó completamente fascinado por él.
Algunos dices que Welles se enamoró lócamente...
Everett se puso en el punto de mira de la crítica y de "los entendidos" con ANOTHER COUNTRY, una película que podría haber sido mucho mejor pero que no es mala.
Welles quería sacar adelante, desesperadamente, una película protagonizada por Everett. Finalmente la elección recayó en un Hernan Cortés.
lamentablemente, ironías de la vida, Welles murió un día después de que el estudio diese luz verde al proyecto...
Ah! aprovecho TÚ maravillosa página para anunciar el regreso de mi blog, "En la ciudad del viento" que estará centrado en esta nueva etapa en el comentario de películas.
Saludos.
Lord Alfred.
Magistral, en sus luces y en sus sombras. Para mí, genial. Gracias Josito, y me alegro de que ya estés mejor!
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