
Brooke Shields fue modelo publicitaria desde niña. A los trece años, interpretó a una prostituta infantil en "La pequeña" (Pretty baby). A los quince, ya era una estrella.
Su carrera es indisociable de la influencia de su madre, Maria Teresa Schimmon, conocida como Teri Shields. La leyenda atribuye a Teri ser la auténtica proxeneta de su propia hija, promocionándola hasta la saciedad y lucrándose de su belleza.
Sobre todo, porque provenían una familia aristocrática, sin necesidades acuciantes. Teri Shields estaba más allá de cualquier "madre de artista".
No era un fruto de la Depresión, como la Mama Rose que llevó al estrellato a su Gypsy Rose Lee, ni siquiera una fanática, como la Lela Rogers que espoleó a su hija Ginger a convertirse en una estrella de Hollywood.
No era un fruto de la Depresión, como la Mama Rose que llevó al estrellato a su Gypsy Rose Lee, ni siquiera una fanática, como la Lela Rogers que espoleó a su hija Ginger a convertirse en una estrella de Hollywood.
Teri estaba en el meollo de un negocio post star-system. Estuvo en el set de "La pequeña" e incluso intervino como actriz en tres películas de su hija.
Brooke siempre ha defendido a su madre.
Tras su escandalosa aparición en "La pequeña", el siguiente paso de Brooke fue protagonizar un provocativo anuncio de vaqueros Calvin Klein. "¿Sabes lo que hay entre mis Calvins y yo?... Nada", decía a todo un público sugestionado ante la ninfa.
Las ligas de la moralidad la tenían entre sus objetivos más pleclaros.
Las ligas de la moralidad la tenían entre sus objetivos más pleclaros.
Brooke no dejó de ser noticia, con su imagen de inocencia pervertida, de sexualidad precoz, cuando protagonizó sus dos grandes éxitos cinematográficos.
Dos clásicos del trash: "El lago azul" y "Amor sin fin". El primero, la aventura exotista soft-core de una pareja de niños naufragados en una isla. El segundo, la radiografía de una obsesión romántica adolescente.
Dos clásicos del trash: "El lago azul" y "Amor sin fin". El primero, la aventura exotista soft-core de una pareja de niños naufragados en una isla. El segundo, la radiografía de una obsesión romántica adolescente.

Durante los años siguientes. Brooke siguió siendo favorita de la prensa del corazón internacional, con atribuidos romances y declaraciones polémicas. En comparación, fue una época pálida en la cuestión profesional, aunque la Shields nunca ha dejado de trabajar.
Su madre Teri sobrevolaba en el horizonte, con su declarado alcoholismo y su intención de que Brooke y el tenista Andre Agassi firmaran un acuerdo prenupcial.
Tras divorciarse de Agassi, Brooke conoce al guionista Chris Henchy, con el que se casa en 2001 y tiene dos niños. El nacimiento de su primer hijo sumió a la Shields en una profunda depresión post-parto, vivencia que narró en un libro.
Su defensa de la medicina psiquiátrica para superar la depresión suscitó las críticas del mismísimo Tom Cruise. Singular batalla mediática, que terminó con mil perdones por parte de Mr. Cruise y una invitación para su boda con Katie Holmes.
Su defensa de la medicina psiquiátrica para superar la depresión suscitó las críticas del mismísimo Tom Cruise. Singular batalla mediática, que terminó con mil perdones por parte de Mr. Cruise y una invitación para su boda con Katie Holmes.
Intrigante y controvertida, Brooke Shields no lo ha tenido fácil nunca, como cualquier niña actriz, como cualquier sex-symbol.
Cuando consiguió devolver cierto lustre a su carrera, protagonizando la exitosa serie "De repente, Susan", Brooke consiguió lo que quería. Un papel de comedia, tranquilo, sin ruido, efectivo. Sus palabras la definen:
Cuando consiguió devolver cierto lustre a su carrera, protagonizando la exitosa serie "De repente, Susan", Brooke consiguió lo que quería. Un papel de comedia, tranquilo, sin ruido, efectivo. Sus palabras la definen:
"No estoy enamorada de la fama. No la ansío, en la manera en que la gente anónima lo hace, para cambiar su vida. Porque ésta siempre ha sido mi vida. No la idealizas cuando ves el fondo de todo esto, cuando has visto el rechazo, los trucos, la manera en que la autoestima es cuestionada y amenazada. Es una industria que predica hundir a la gente. Sólo los fuertes sobreviven".


2 comentarios:
Hay chicas que no deberían crecer...bueno sí, hasta los 18 vale, así no no se siente sucio.
El anterior comentario es de Tankian, mi comentario es el siguiente: Vaya con la niña, qué precoz, y contestando al usurpador de mi "personalidad"... YA TE VALE!!
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